Allá
a lo lejos en el tiempo, tan lejos que creo que fue hace un año (o le pego en
el travesaño), Romi Goransky me dijo de ir a tomar algo a La Esperanza de los Ascurra. Cuando entramos al lugar, supe inmediatamente que habría un antes y un
después en mi vida: estaba en un típico bar madrileño, con la misma onda y,
mejor aún, la misma carta (prácticamente). Acá hablan de tapas y raciones, de
cañas y cañitas, de bocadillos y aperitivos. Y todas estas cosas me gustan. No tengo registro de esta primer
visita con Romi, pero volví, con Romi Lamarque y con Mari Monono…
Las
fotos no le hacen justicia al lugar, tiene buena onda de sobra y lo mejor es
que no es sólo pinta. La atención es relajada, buena onda. ¿Y los sabores? ¡Puff!
Marchame ya dos Campari con naranja y unas papas bravas + croquetas + muzzarelitas empanadas…
Cuando llegó Mari, salió otro Campari y esa bola de queso alucinante que estaba genial. Creo que se llama Burrata pero no recuerdo bien. Los nombres no importan, importa sólo el apellido. ¡Larga vida a los aperitivos en lo de los Ascurra!
La Esperanza de los Ascurra
prensa@esperanzaascurra.com.ar
D:
Aguirre 526, Villa Crespo
T:
2058-8313
H:
Martes a sábado de 12:30 a 15:30 y de 18:30 a 24hs









