Museo Evita Restaurante & Bar

Museo Evita Restaurante & Bar. Primero hablemos estrictamente del lugar, de su enorme patio donde vas a preferir comer siempre, sobre todo en las estaciones calurosas. Su piso damero en blanco y negro, sus sillas de hierro a tono, sus mesas y parasoles blancos, sus rejas negras con plantas vivas y coloridas colgantes, sus enormes árboles, que velan amables por la digestión de todos los comensales, y su escalera poblada de más plantas, tan verdes. Te da la sensación de estar en un cuadro de Renoir pero con más nítidas terminaciones.








Ahora que tenemos el tablero armado (tan lindo tablero armado), vamos a presentar a las piezas (tan lindas ellas también). La primera vez que  fui me encontré con Vero Farías y Vir Sar, una tarde de verano.



Todas nos pedimos algo fresco y natural para tomar, y gran punto a favor del Restaurante: igual nos trajeron pequeños dulces ABSOLUTAMENTE DELICIOSOS para acompañar nuestros licuados y jugos. Posta: es el primer lugar que conozco que no te hace optar por café para tener algo dulce a mano. Los amo.


Y el tema del dulce no era algo menor, no cuando estás reunida con Vir y una edición de su entonces flamante libro Whoopies, de Cute Ediciones. Madre mía, es un rejunte perfecto de glonotería sofisticada, fotos soberbias, recetas APB y tips claros para emprender cualquier tipo de cruzada whoopiera.  


¿Qué más les puedo contar? La pasé tan bien, tan relajada, que escalé al restó entre mis favoritos, y planeé mentalmente volver. Pronto.





Volví, no tan pronto, pero volví, de la generosa mano de Fuudis (¿se acuerdan?). El primer plato del tour gastronómico lo comimos en Leopoldo, y el segundo lo disfrutamos a más no poder en este mismo patio del Museo Evita. Madre de Dios, yo no les puedo explicar la fiesta de sabores que había en ese plato…


Bondiola súper tierna con puré de garbanzos, con peras asadas acompañadas con queso azul, y dos o tres cebollitas asadas alucinantes.
(Después de este plato, ya ni me importó el postre en Guido).
(Otro paréntesis: los tours Fuudis fueron catados y son redundantemente recomendados, la pasé genial y comí espléndidamente bien).


Ese plato me hizo muy feliz y sello el pacto para siempre: Museo Evita, tenés mis ojos, estómago y corazón comprados sin fecha de expiración.


Museo Evita Restaurante & Bar
D: J. M. Gutiérrez 3926, Palermo.
Reservas Restaurant: 4800-1599
H: Todos los días de 9 a 00.30hs.

Fuudis

6 comentarios:

Florcita dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Florcita dijo...

Adoro a ese lugar. Ahí me casé, hace dos años. Un verano fuimos al museo con mi ahora sr. esposo, y fuimos al restaurant a tomar el té. Ni bien entré al patio le dije "me gusta este lugar para casarme" y tres meses después en eso estábamos!
Y recomiendo el risotto, y de postre, el panqueque de banana con mousse de dulce de leche! :)

Vix dijo...

es un must para mi próxima visita!

luce muy agradable (a pesar de Evita jajajaj)

che, contá mas de Fuudis!
daaale, quiero saber cómo fue todo el tour!

Geo. dijo...

es lo maaaaaaas el museo evita, comes increible!! y me permito agregar algo a tu hermosa reseña: no es nada caro por el servicio y la comida que brindan!

besos verito!!

Luli Escalante dijo...

quiero ir, es lo único que voy a decir. sobeee

Julieta GB dijo...

Es hermoso! Me encantó el lugar, la ambientación, el servicio. Hicieron la fiesta de fin de año del trabajo y estuvo super bien.
Lástima que no abre a la noche, me aguantaría un poco de frio por estar en el patio
Besos!

Alma Singer Take Me Out. Todos los derechos reservados. © Maira Gall.