Mostrando entradas con la etiqueta Para el aperitivo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Para el aperitivo. Mostrar todas las entradas

La Esperanza de los Ascurra


Allá a lo lejos en el tiempo, tan lejos que creo que fue hace un año (o le pego en el travesaño), Romi Goransky me dijo de ir a tomar algo a La Esperanza de los Ascurra. Cuando entramos al lugar, supe inmediatamente que habría un antes y un después en mi vida: estaba en un típico bar madrileño, con la misma onda y, mejor aún, la misma carta (prácticamente). Acá hablan de tapas y raciones, de cañas y cañitas, de bocadillos y aperitivos. Y todas estas cosas  me gustan. No tengo registro de esta primer visita con Romi, pero volví, con Romi Lamarque y con Mari Monono…







Las fotos no le hacen justicia al lugar, tiene buena onda de sobra y lo mejor es que no es sólo pinta. La atención es relajada, buena onda. ¿Y los sabores? ¡Puff! Marchame ya dos Campari con naranja y unas papas bravas +  croquetas + muzzarelitas empanadas…  



Cuando llegó Mari, salió otro Campari y esa bola de queso alucinante que estaba genial. Creo que se llama Burrata pero no recuerdo bien. Los nombres no importan, importa sólo el apellido. ¡Larga vida a los aperitivos en lo de los Ascurra!



La Esperanza de los Ascurra
prensa@esperanzaascurra.com.ar
D: Aguirre 526, Villa Crespo
T: 2058-8313
H: Martes a sábado de 12:30 a 15:30 y de 18:30 a 24hs


Fornería


Si The WOW Factor sugiere que vayas a un lugar, ni lo dudes: andá a ese lugar. Fornería en Palermo fue su último recomendado, y Fornería fue un flipe total. Primero, fue un encanto visual…











El clima de cantina de barrio tuneado a lo moderno con buen gusto; los azulejos vistiendo columnas; los artefactos de luz con estampa loft de NYC; el piso damero tan argento; las mesas de madera y el largo banco de igual material para sentar a todos como en un parque; las sillas a tono distendido; la sublime terraza con barra, vista a la plaza, pasto y banderines; y los detalles, desde las botellas de vidrio hasta los sobres de papel con sello Fornería donde te espera tu servilleta de tela y cubiertos.





Ya a gusto con el lugar, me senté con uno de sus dueños para ratificar el concepto, tan bien delineado por la ambientación. Un equipo de tres socios puso a punto este espacio como la revisión de la cantina argentina. Tiene el mismo clima barrial donde te atienden bien (e intuyo te recuerdan si sos un cliente habitual), una carta llena de platos clásicos, y una barra recontra equipada para que el aperitivo sea fiesta nacional, todos los días.



Al toque llegó Dani, una amiga por mail (jajaj) que, después de casi tres años de correspondencias en bytes, nos conocimos en el mundo real. Un café con leche para ella, una limonada para mí y un plato de masitas de cortesía que no les puedo explicar lo ricas que son, conformaron el marco de nuestro feliz encuentro.




Y ahí estuvimos un largo rato, refrescando una tarde de primavera otoñal con esa limonada para el libro de recomendadas. El ambiente, tan relajado y paradójicamente lleno de estímulos visuales, hizo que perdiéramos noción del tiempo. De lo que nunca voy a perder noción es de mis ganas de volver para comer platos fuertes y seguir prolongando este estado vacacional que propone Fornería, mezcla de lo más porteño de Buenos Aires con lo más chic de Nueva York.   



Fornería
D: Malabia 1825, Palermo.
T: 4831-5447.
H: Lunes a domingos de 8 a 2hs.

Más fotos de Fornería acá. 



Lo de Coki


El fin de un día de semana largo, caluroso y muy caminado tiene que tener un encuentro con una amiga, una limonada fresca y un lindo lugar, ¿no creen? Así fue el fin de mi martes pasado, que de casualidad pude coordinar con Nati para vernos en Lo de Coki…



Lo de Coki queda en la esquina de Amenábar y Concepción Arenal, la última cuadra del Colegiales barrial frente al Palermo cool. También es la esquina donde estaba la muy extrañada Casa L’Inc, galería de arte de ilustradores.



La vibra que le dejaron los artistas a Coki es muy buena, y se nota en su clima relajado y en la ambientación colorida y descontracturada. Pero lo mejor es su luz de tarde, que pega directamente sobre su fachada de vidrio repartido y cae con la cadencia del verano. Creo que es un lugar óptimo para la hora del aperitivo en las mesas de la calle o en la terraza, a la que no subí pero me imagino que está buenísima.



Nati tomó un jugo natural y un café en jarrito, y yo una limonada bien fresca con menta. No sólo pasó la prueba de la cata de limonadas, se sacó diez y una palmadita en la espalda. Me acompañó una medialuna de L’Epi, proveedor de Coki (creo que es lo primero que pruebo de estos famosos panaderos franceses). No hay fotos de esto, pero tampoco importa. Se los aseguro: acá entrás en una nueva dimensión donde el tiempo y las responsabilidades no tienen voz ni voto; es un paréntesis que se rige por buenas charlas, bebidas frescas y el tempo del atardecer.




Lo de Coki

http://www.lodecoki.com.ar

http://www.facebook.com/lodecoki

lodecoki@gmail.com

D: Amenábar 93, Colegiales.

T: 4776-2348



Alma Singer Take Me Out. Todos los derechos reservados. © Maira Gall.