NOLA Chef


La experiencia de un puertas cerradas era algo que tenía muy pendiente en mi lista de gordita feliz, por eso me alegró mucho conocer a Liza en el té gastroblogger en el que participé hace un tiempo. Liza es una chef que nació en Nueva Orleans y creció rodeada de buena comida gracias a abuelo almacenero y a su papá trabajando en el mundo de la pizza. Su ciudad la maceró en recetas locales deliciosas, y la vida la llevó a descubrir el poder de la comida y lo que quería hacer: mejorar la vida de las personas a través de sus alimentos. Así se fue vivir en Nueva York, donde estudió, se profesionalizó y trabajó en un restaurante mexicano, un tipo de comida que le fascina. Con Liza hay mucho de picante, y lo mejor es escucharla decir “¡picante!”.

En fin, esta simpatiquísima chef del norte vive en Buenos Aires hace dos años y, junto a su novio Francisco (estudiante y amante de vinos), abren NOLA Chef, sus puertas no tan cerradas cuando tenés su mail y una buena referencia de su comida, servicio y lugar. Acá está mi buena referencia. Excelente, les diría…


Fuimos a vivir NOLA Chef hace un par de semanas con Mr. P, Barbie y Adrián, un sábado a la noche que no quiso pasar desapercibido. Al contrario, fue fantástico y mi paladar el mayor beneficiado. Ya de por sí la casona de Palermo, donde te reciben los chicos, es divina. Es una casa reformada con muy buen gusto, que se siente como estar de viaje en algún hotelito moderno del norte del país. El primer punto ya es suyo, y brindamos por él con las copas de champagne que Francisco te sirve de bienvenida.


Cuando pasamos a la mesa comenzó el festín de sabores y explicaciones. Liza es súper atenta, y te cuenta qué vas a comer, de dónde es originaria esa receta (puede ser de Nueva Orleans o México, o un mix de los dos), qué lleva, qué tan picante es, y algún que otro detalle de color en su muy simpático modo. Francisco toma la posta y explica qué vino nos está sirviendo para acompañar cada uno de los cuatro pasos de esta cena. El menú es fijo, incluye tantos vinos como comidas se sirvan, vale $200 por persona, varía de tanto en tanto y, créanme, es de lo mejor. Hasta el pan casero servido con manteca especiada es digno de poesías.


Cenamos casualmente con la dueña de casa, hecho que hizo más loca la experiencia. Estábamos como en casa, súper relajados con gente que jamás habíamos visto (excepto yo, a Liza). Creo que parte de la riqueza de un puertas cerradas es ver con quién te vas a encontrar. Un submundo de sibaritas que buscan experiencias nuevas a sus paladares ya curtidos. Pues bien, si vienen a tocar esta puerta, les aseguro que van a hacerlo muy feliz.


   


NOLA Chef
nolachefinfo@gmail.com
nolabuenosaires@gmail.com      


4 comentarios:

Lu dijo...

NOLA Chef está en mi lista de pendientes a conocer ! Liza es muy simpática y con tu descripción no hay dudas que habrá que ir en breve!!! Beso grande Vero!!

Mumiii dijo...

Lo anoto en la lista de puertas adentro a conocer...
Mientras tanto recomiendo el unico que si conozco, Maria Ignacia (si buscan en Guia Oleo estan los datos y el blog, donde todas las semanas suben el menu).
Comida super abudante y rica, mucha variedad...todo en una casa chorizo remodelada y llena de tesoros familiares que se remontan a generaciones pasadas de los cocineros, dos hermanos con toda la onda que logran dejar satisfecho hasta al mas complicado para comer :P

Bárbara Russo dijo...

La experiencia fue MAGNIFICA!!! imperdible y el relato de Vero...impagable!

vero mariani dijo...

lu, es tal cual, la pasas súper bien! cuando vayas postealo así lo leo ;) jasjaja!

mumiii muchas gracias por el dato! agendado! ñaaaam, me dieron ganas! jaja!

barbarelaaaaaaaaaaa, qué lindo estuvo no? :)

besos chicas!

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