Brassaï

Así como una fotografía de Brassaï te hace frenar en seco para apreciar su luz, encuadre y magia, el bristró homónimo detuvo mis pasos un miércoles que ya venía apurado. Su fachada lo pudo todo: sacar el móvil, automandarme un mail con la dirección y la promesa de un regreso casi inmediato. Y así fue. A la semana, la China y yo nos estábamos encontrando ahí para almorzar.




La primera impresión cuenta a mares, y una bienvenida así ya suma puntos:




Sí, una mesa llena de revistas actuales (nada de las Pronto re toqueteadas que lee Carcajadas en “el médico” jajaja). Ponele que estas cerca, tenés que hacer tiempo y te da cosa entrar si estás solo, esta mesa te salva.

En el salón comedor nos enamoramos de la lámpara tejida, de las mesas de madera oscura con manteles de papel personalizados, de las paredes blancas y pocas fotos b/n que las despiertan, y de la miniatura de la Torre Eiffel. Paris, je t’aime.   





La China no tardó en llegar. Mientras tanto, la ¡Hola! me hizo compañía. Con la chica de las fragancias llegó la panera y más de dos horas de buena conversación.

Almorzamos el plato del día, crepes capresse con salsa rosa. Los paquetitos de felicidad estaban muy bien, pero la corona se la llevó la salsa, que combinada con la panera hizo estragos en la zona de los flotadores (estragos que valen la pena, claro está). Entre bocado y bocado, mi cuaderno corría al plato de lugar, y yo escribía ideas que salían de la China cual Mamushkas pasadas de speed, una tras otra, llenas de empuje y sueños ilustrados. Vamos a ver grandes cosas de la señorita Hortensia López




Así corrió el tiempo, entre blogs abiertos (porque Brassaï tiene WIFI), un perfil marcado de la chica “Patín”, una selección de acciones a seguir y  una comida suculenta que ninguna pudo terminar. El bistró nos dejó hacer la sobremesa y nos guiñó el ojo desde la mesada, con todas sus harinas guardadas en campanas de vidrio. Se que algún día volveremos a atender esa llamada, y que Hortensia nos estará esperando con su café cargado para contarnos sus más frescas aventuras…


Brassaï
http://www.brassai.com.ar/                
D: Austria 2032, Recoleta
T: 4821-3943
H: Lunes de 8 a 20hs. Martes y miércoles de 8 a 23.30hs. Jueves y viernes de 8 a 24hs. Sábados de Brunch de 10 a 16hs.


Más fotos Brassaï acá.  

Los primeros Cotidianos

¡Ya se sumó gente, muy genial! Les presento al desayuno de la Rusa en la cama (esto es vida)…



Y el capuccino que se tomó mi nonna en el aeropuerto Fiumicino, Roma (¡más, más y más vida linda!).



Dos más mías, del domingo pasado. Una cena de amigas con casas nuevas e historias frescas…




Ahora sí, muy buen fin de semana y súmense a comer online en Take Me Out :)


¡Feliz desayuno!




No siempre salimos a comer afuera, comer en casa está igual de genial (y a veces más). Con dos fotitos inauguramos la sección Cotidianos, y los invitamos a participar mandando sus momentos culinarios cotidianos al mail almasingersings@yahoo.com. ¡Feliz viernes y bon profit!



Comentarios de este post: tengo que cerrarlos porque hay un spam dando vueltas que deja comentarios a lo loco de cosas incoherentes, molestando al post y a la gente que ya comentó. Si querés dejar un comentario, podés escribirlo a almasingersings@yahoo.com :) ¡Gracias y buen día!



El Buen Sabor

No soy la única Mariani con alta veta culinaria. De hecho, toda mi familia es de buen comer e, igual de importante, de buen buscar para buen comer (y resulta que la única gorda soy yo, ¡injusticia!). En fin, mi hermano Andy pasa mucho tiempo online investigando sabores interesantes y lugares donde poder disfrutarlos. Él es un crítico exigente e insobornable (roza lo Gordon Ramsey) y, como buen juez con servilleta atada al cuello, se basa mucho en las críticas de Guía Óleo, Planeta Joy y cualquier otro site que despliegue un catálogo culinario. Con este CV de comilonas, es muy difícil que el pendejo falle en una sugerencia. Dunque, hace muy poco volvimos a comprobar que leer e informarse rinde sus sabrosos frutos. Nos llevó a El Buen Sabor, según esta nota de Planeta Joy, el único restaurante africano de Buenos Aires…




El lugar fue perfecto para una cena de verano. Era sábado, el clima estaba a punto caramelo y las mesas servidas en la vereda. El pendejo había reservado para cuatro, su novia Vicky, Mr. P, él y yo. Eran las 22.30 y se veía prácticamente vacío, pero las apariencias se esfuman cuando empiezan a llegar los vecinos y a poblar las mesas. En una hora estaba al taco.



El primer punto fue para el León Indomable que nos miraba con apetito desde la fachada del local. ¿Querés África? Tomá África, y te toco un tema también. Hit it Bob!

El segundo punto fue para el camarero, que fue muy colaborador, se sabe los platos de punta a punta y se tomó el tiempo para responder nuestras consultas, y para explicarnos que los platos son preparados en el momento, por eso la demora oscila entre los 30 y los 40 minutos. Muy amable.


Terminamos pidiendo tres platos principales para los cuatro: unas papas con carne, un frito de acelga con carne cortada a cuchillo y plátano al vapor, y un pescado a la parrilla (corvina) acompañado con cebollas y tomates con plátanos fritos (el menú completo está online). Fue más que suficiente para rendirnos a todos.




El veredicto general fue que la comida estaba estupenda, súper sabrosa y bien combinada. Nos quedamos un poco con las ganas de sentir algún condimento no familiar, algo de chispa que nos diga “oh sí, soy un plato africano”, pero fue sólo una sensación, la cena estuvo para abrazar al león y felicitarlo por su gran cocina. De hecho, podríamos haberlo hecho porque el león no nos arrancó la cabeza con la cuenta. Buen felino amigo de Mandinga, ¡gracias por todo!



El Buen Sabor
D: Camargo 296 (y Julián Álvarez), Villa Crespo.
T: 4854-8800
H: Martes a viernes de 20 a 2hs; sábados y domingos de 12.30 a 15.30 y de 20 a 2hs.


Buddah Bar

Hace un par de semanas nos encontramos con Marian dentro de Casa China, mi supermercado favorito del Barrio Chino de Belgrano. Ahí siempre me estoqueo para el fin del mundo, y vuelvo a casa cargada de cosas que pesan un quintal pero saben tan, tan rico. En fin, cuando terminamos y pagamos (cash, nada de tarjetas por acá), la experta en té sugirió seguir la ronda en Buddah Ba, una vieja casona del barrio que se convirtió en Casa de Té, Restaurante y una exquisita Galería de Arte con muestras constantemente renovadas. Pues claro, vamos…





(Acá tuve mi primera cita con Mr. P. La mina necesitaba clavarse un Campari por los nervios y NO, acá no sirven Campari. Sépanlo por si algún día se encuentran en la misma situación sedienta de alcohol descontracturante).




Entramos al Salón de Té y nos sentamos cerca de una ventana, desde donde pudimos apreciar el rojo general que aviva el lugar. El menú, escueto pero súper contundente, nos llevó a elegir un té para ella (acá es cuando perdí cinco minutos revolviendo papeles para ver si encontraba exactamente lo que Marian se había pedido), un jugo de naranja para mí, y dos mousse para calmar las ansias de dulce que llegan con las 5 de la tarde.





Marche un Ginger & Orange (mousse de naranjas sobre budín cítrico de jengibre) + un Mandarine chocolate mousse (de chocolate semi amargo con corazón cítrico de mandarinas). Ab-so-lu-ta-men-te deliciosos, ¿y lo mejor? Para nada pesados. Para nada, los bajamos casi de un tirón sin sentir la cuenta.

Como siempre, el condimento perfecto fue la charla. Marian está planeando un viaje más grande que la vida misma, y compartir los primeros trazos de su ruta en Buddah Ba lo llenó de misticismo. Se que voy a extrañar horrores a mi amiga, pero no veo la hora que cruce al otro lado del mundo y empiece a vivir todas aquellas cosas que busca. Total, yo la puedo esperar con una taza de té donde se que se toma y se come bien.    

  
Buddah Ba
D: Arribeños 2288, Barrio Chino de Belgrano.
T: 4706-2382

Galería de Arte


Momentos de Té de Marian Jaroslavsky


Alma Singer Take Me Out en Fashion Way Mag

No solo la comida, las bebidas y los paseos culinarios producen felicidad, ¡también mola mazo ver a tu blog publicado en una revista! Así es, este blog de buen comer metió panza y posó para la nota que Pau Álvarez escribió para Fashion Way Mag









Tuvimos el lujo de compartir cartelera con Vir de Divino Macaron, Agus de Ponete el Delantal, Mana de Dos Cucharadas y Mercedes de El Tenedor Rosa. Hoy Take Me Out se puede enrollar y morir hecho un canelón, ¡ya está hecho de por vida! Muchísimas gracias Pau, una vez más, por apoyarme y por la buena onda de siempre. ¡Muy feliz fin de semana para todos, que sea sorprendente!



Fashion Way Mag

Pizzería Pin Pun

Retomamos la historia. Venimos con calor, hambre y sin destino culinario. El azar nos pone frente a empanadas con repulgues tentadores y la posibilidad de una Coca Cola helada. Listo, no necesitamos nada más. Entramos a la Pizzería Pin Pun, en Corrientes 3954, y nos dirigimos muy lentamente a las mesas del fondo, para poder mirar los detalles del salón que nos recibe…





Esto está genial. ¿En qué década estamos? Los carteles, las botellas expuestas, los cerámicos de la pared, falta Olmedo disfrazado de mozo. Igual con el mozo que nos atiende nos quedamos contentos igual, es amable y tan rápido como nuestras ganas de terminar con el hambre. No trae menú porque está pegado en la pared, al lado de la mesa. Está pegado al lado de todas las mesas, sobre un mosaico que podría haber estado en la casa de algún par de abuelos. Y no nos olvidemos del ventilador gigante, que nos apunta directamente a nosotros.





Pedimos dos empanadas de jamón y queso fritas porque somos guachi pistolas y una Coca bien fría. El mozo trae todo en menos de cinco minutos. Amamos el vasito, lo llenamos y calmamos la sed. Empezamos a comer…



¡MMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMM! Madre mía, qué rica empanada. Esta bomba tiene el queso correcto, la cantidad de jamón correcta (que para mi no tiene que ser mucho), es crujiente y muy sabrosa. Con una ya hubiera estado bien, pero nos da cosa dejar la otra, así  que intentamos comerla. Sólo llegamos a un cuarto.

Puede que nos sintamos algo pesados pero son esas sensaciones que valen la pena, más si las podés bajar con una gaseosa que parece no calentarse jamás. Hacemos parte de la digestión, pedimos la cuenta y pagamos $25 con propina. Juntamos un poco de valor y nos acercamos al que aparenta ser el dueño para pedirle permiso para sacar fotos. Nos mira con desconfianza y nos pregunta para dónde son. Una página web, le respondemos. Silencio. “Es que nos gusta tanto este lugar que vinimos de muy lejos para comer, somos de Núñez”, le contamos (dejamos de lado el factor azar, una mentirita así pasa bajo el radar). Ahí se le iluminó la cara. De dónde, pregunta. Respondemos y vemos que somos casi vecinos. Ahí sí, pase y saque fotos. No queremos abusar la hospitalidad, sacamos muy pocas…

La de la entrada


La del pizzero contento


Y la de la enorme pizarra de felpa que anuncia los precios con letritas (a la izquierda sonríe nuestro vecino).



Entre agradecimientos, elogios y risas, nos despedimos de la gente y de un nuevo lugar, que nos recibió muy bien cuando teníamos hambre, calor y ganas de conocer los secretos de un repulgue muy tentador.



Pizzería Pin Pun
D: Corrientes 3954, Almagro.



La Confiture





Un nuevo día comienza y la mesa del desayuno ya está puesta con Les Biscuits de La Confiture y un tentador frasco de mermelada de frambuesa, también de La Confiture. El pote escolta silencioso un muffin de chocolate casero (antes que pregunten, es la receta de Vix con un agregado propio antes del paso del huevo: 50gr de cacao dulce comprado en Casa China, supermercado del Barrio Chino). Hay un antes y un después en ese muffin con la mermelada de frambuesas. Es un feliz viaje sin retorno... 


Este festín de sabor es un regalo de Vinciane y Sofía, dos amigas que se reunieron alrededor de cacerolas y recetas heredadas para hacer que el mundo sea un lugar más dulce.




Sofía y yo creamos La Confiture y nos dedicamos a cocinar dulces caseros 100% naturales. Las recetas son de mi familia (soy belga), y desde 1820 que se pasan los secretos de madre a hija. También vendemos miel de campo, y estamos empezando a lanzar líneas de galletitas, recetas belgas de familia también, por supuesto. Nuestro fuerte son los wafflecitos crocantes, que son típicos de Bélgica.



(Acá están los wafflecitos y mama mía, ¡son riquísimos!)



Si bien conozco a Vinciane y Sofía desde hace muy poco y sólo por mail, puedo dar fe que su apuesta está bien fundamentada y está activada al 100%. Su amor por la cocina las pone a crear, y sus ganas de llenar el mundo de dulzura belga las encuentra trabajando full time y acompañadas por sus familias, que dan una mano siempre que sea necesario (¡gracias Ramiro por traer los dulces a casa!). El factor familia no es menor…

En casa siempre se privilegió lo natural y casero. Además de comer comidas hechas desde 0, de cocinar tortas desde chiquita (llueve mucho en Bélgica, ¡¡hay que entretener a los más chicos!!) y de mamar el amor por la cocina. Lo que nunca faltaba en el almacén eran los dulces caseros, cuya receta se pasa de madre a hija desde 1820.  ¡Toda una tradición!

Vinciane, heredera de este gran legado, cuenta que un día Sofi probó los dulces en su casa y le pareció que era algo que tenía que ser conocido y compartido. Ahí están los amigos cuando los necesitamos, arengando para que saquemos lo mejor de nosotros. Y así fue, de a poco surgió la idea de La Confiture y se animaron a lanzarse juntas en ese desafío tan lindo (sic).




(Estas fotos me las pasaron las chicas para mostrarnos que hay producción suficiente para saciar a golosos).



En resumen, estas dos emprendedoras gastronómicas proponen dulces de frambuesas, arándanos, moras, frutos del bosque, frutillas (sólo en temporada), damascos (sólo en temporada) y naranja (cada frasco sale $25) + miel de campo 100% natural proveniente de Entre Ríos ($25 el frasco) + wafflecitos crocantes, con un toquecito de canela ($15 la bolsa), que el papá de Vinciane hace según la receta de su abuela. La idea es seguir sumando propuestas que salgan de un cuaderno heredado de recetas belgas, de una cocina natural y de dos chicas que un buen día se propusieron endulzar al mundo.





La Confiture
M: 15 3164-3697



Alma Singer Take Me Out. Todos los derechos reservados. © Maira Gall.